Mientras que Sophie y Langdon estaban el la sala en donde estaba La Mona Lisa un policía del museo llego a la sala. El policía con una arma en mano les grito que no se movieran y que evitaran escapar por que eran los sospechosos de la muerte del curador. Sophie le explico al policía que ellos eran inocentes y que por favor recordara que ella era la nieta del curador. El policía intento llamar por radio al capitán para comunicar que había encontrado a los sospechosos, por suerte las salas del museo bloqueaban cualquier señal de teléfono o radio dentro de las salas. El policía los dejo pasar y rápidamente Sophie y Langdon escaparon del museo en el carro de Sophie.
Mientras todo esto sucedía en el museo, Silas el asesino del curador llego a la iglesia de Saint-Sulpice. La iglesia era cuidada por una monja que lo recibió en la noche por una llamada de un poderoso religioso. La monja lo acompaño a la iglesia en donde Silas le pidió que lo dejara solo para poder orar. La monja no muy convencida decidió decirle que si, pero cuando Silas se distrajo la monja se escondió dentro de la iglesia para observar que hacia. Al parecer la monja cuidaba el secreto que Silas buscaba y cuando se dio cuenta de que el hombre empezó a buscar algo en el altar, ella decidió llamar a 4 personas que la ayudarían a solucionar la situación. Silas descubrió el acertijo que lo conducía a leer la biblia. Para su gran sorpresa la frase que leyó decía "llegaras hasta aquí, no más allá". Silas enfurecido fue a buscar a la monja y cuando la encontró ella estaba usando al teléfono rápidamente Silas golpeo a la monja con gran fuerza hasta que murió.