Teabing,
Langdon, Sophie, Silas y el mayordomo subieron al jett con destino a
Inglaterra, fuera del alcance de la policía francesa. Mientras que viajaban
hacia Inglaterra buscaron la forma de abrir el criptex, cuando lo lograron se
llevaron una gran sorpresa al encontrar otro criptex pequeño dentro del criptex
que decifraron. Sophie se sentó cerca de una ventanilla angustiada porque su abuelo había muerto y
ella tenía más de 10 años sin dirigirle una palabra, en ese momento Langdon se acercó
para preguntar el motivo por el cual ella había decidido no hablar con su
abuelo. Apenada por lo que había visto hace diez años durante la primavera, no quiso
hablar sobre el tema. Langdon insistió y al ver que Sophie no quería hablar, él
decidió explicarle la situación, por la cual su abuelo había cometido esos
actos.
Landong
comenzó a contarle sobre un ritual que
realizaban los integrantes del Priorato de Sión llamado Hieros Gamos. El ritual consistía en que un hombre debía tener
sexo con una mujer y al mismo tiempo, otras personas debían de estar cantando
enfrente de ellos. El objetivo del ritual era experimentar mediante el sexo un
acercamiento con dios y conocer la divinidad de la mujer, para ellos según Langdon,
el sexo era algo sagrado y divino porque es el momento en que la mujer y el
hombre se unen para ser un solo espíritu. Sophie le explico que lo que había
visto era inconcebible para ella en ese momento, porque su abuelo era la
persona que estaba teniendo sexo frente a otras personas. Después de una larga plática
Sophie entendió la importancia del ritual para los integrantes del Priorato de
Sión y pudo perdonar a su abuelo.
Mientras tanto Fache estaba llamando a la policía
de Inglaterra para comunicarles que necesitaba la detención del jett privado de
Teabing, porque era sospechoso de secuestro de un individuo y por ayudar a
criminales fugitivos del país. Cuando Teabing y sus acompañantes llegaron al aeródromo
la policía de Inglaterra ya estaba esperándolos a fuera del hangar. Cuando
Teabing abrió la puerta del jett los policías estaban apuntándole, en ese preciso
instante él los amenazo para que lo dejaran pasar con el argumento de que en el jett solo estaba él , el
mayordomo y el piloto. El capitán del equipo de la policía no le hizo caso y rápidamente subió a revisar
al jett, lamentablemente no encontró nada y le pidió disculpas a Teabing.
Muy
contento Teabing y su mayordomo bajaron del jett para subirse a la limosina que
siempre estaba dispuesta dentro del hangar para su llegada. Dentro de la
limosina estaban Langdon, Sophie y Silas que pudieron bajar antes de que los policías
entraran al hangar y revisaran el jett.
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